roblesAlgunas veces…

Soy el roble.
Soy las hojas y el suelo tapizado.
Soy las ramas, el musgo y el silencio que envuelve el valle.
Soy el zorzal cobijado en cualquier hueco. Y el aire fresco de la tarde.
Estoy dentro de mi, pero también fuera, mezclada con la niebla.
El alma ya no me pertenece. Está esparcida por la vida, prendida en todo lo que late.

No hablo para que se me entienda. Yo tampoco lo puedo hacer a veces. Sólo lo comparto.