campook
Es la más simple y pequeña aldea de los Ancares. Está arriba, en la montaña, rozando el horizonte.
“Campo del agua”. ¿Cómo algo puede tener un nombre tan hermoso?.
Por encima de él no hay nada, está sobre la cima. Sólo nubes tímidas agarradas a las rocas.Tiene grandes pallozas con techos de centeno y una o dos casitas que con mucha tesón se han habilitado.
Sus calles, están surcadas por regatos de agua, que salta entre las piedras, sobre la hierba.
Todo el lugar es la expresión más clara de la vida bullendo en su modo más puro.Cuando voy, ante tanta belleza, tengo miedo: sé que llevo en la sangre mares de ramas y hojas. Mares de tierra y agua corriendo por los valles.
Siento que algo poderoso me llama a perderme en ellos, a desaparecer, a quedarme siendo mar en la montaña… Es cierto, me dice el alma, es cierto…“Dejadme que voy de vuelo”.