paseoCeleste

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Todo es distinto desde que se comprenden las cosas sencillas.

Ayer me recordaron una de ellas importantísima:

Todos somos prácticamente iguales; Nos vestimos, vamos a trabajar, cuidamos de nuestros hijos, tenemos una familia, una casa, una rutina. Luchamos por vivir, caminamos del mismo modo, saludamos a los conocidos, defendemos lo que creemos nuestro: nuestras ideas, nuestras formas, nuestros modos de vivirlas…
Todos somos iguales. Lo somos.

Pero nos diferenciamos en algo que nos distingue entre unos y otros:

Los sentimientos. Con qué sentimientos hacemos las cosas, hablamos de ellas, las vivimos. Con que sentimientos nos movemos, por cuales de ellos defendemos nuestras ideas o lo que creemos ser. Cómo nos comunicamos, trabajamos o compartimos nuestra vida.

Todos somos distintos, en lo  que sentimos al vivir.  Y en lo que emitimos al vivir las cosas.

Esa es lo que nos nos hace personales y únicos a cada uno.

Quizás sólo tenemos que examinar qué sentimientos nos mueven, para poder comprender qué somos en realidad. Si estamos en el camino adecuado, en el que queremos VIVIR.