Para el recuerdo.

carok

Por la calle, durante el verano, pasaban los hombres con sus mulos cargados. Las angarillas, llevaban las gavillas de garbanzos a la era. Trabajo duro que se realizaba siempre con una sonrisa y sobre todo, con una palabra amable para los niños. Desde el poyo de la casa, el ruido de las herraduras eran la música para las historias que se imaginaban.