Yo como mi admirado Neruda
» CONFIESO QUE HE VIVIDO »
Y en ello aún estoy.
Cada día, cada instante, son » vividos » por mi
sin dejarlos perderse, sin desaprovecharlos.

Sabiendo «VIVIR» el temor, se diluye y desaparece.
!Brindemos por la vida!